Instalaciones

El Centro Sinergia fue diseñado y construido desde cero por las manos del equipo de profesionales y socios de la cooperativa AISSE de interés social y sin ánimo de lucro, con la ayuda desinteresada de muchas de nuestras usuarias y sus familias.

Situado en la planta baja del edificio y con un diseño sin desnivel, permite el libre acceso a personas con necesidades especiales de movilidad. Además, el centro cuenta con tres plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida en la puerta de entrada; lo que facilita la accesibilidad las personas que nos visitan.

El Centro Sinergia es un espacio luminoso y amplio, su diseño diáfano se adapta a la forma de trabajo específica de nuestro equipo transdisciplinar, en la que los espacios no son propios a una u otra disciplina, sino que se ajustan a las necesidades específicas de cada una de las personas que forman parte de la vida del centro.

Nuestra filosofía de centro de puertas abiertas y no jerarquía, permite que los familiares formen parte de la sesión de tratamiento siempre que lo deseen y que los usuarios compartan experiencias de vida y del proceso terapéutico. Esto ayuda a la creación de un ambiente distendido, en el que más allá del proceso de tratamiento las familias que acuden al centro cuentan con un espacio en el que participar de forma activa.

Además, el Sinergia cuenta con varias salas de tratamiento individualizado para aquellas sesiones que requieren de un contexto más controlado y privacidad.

Debido a las características propias de la atención que brindamos, en muchos casos pasamos muchas horas juntas, por lo que hemos decidido que nuestro Centro se caracterice por el ambiente distendido, que no está reñido con el trabajo intenso, pero que invita a la interacción humana y a fomentar que todas las personas que formamos parte de este proyecto [profesionales, usuarias, familias…] podamos compartir experiencias y apoyarnos mutuamente, transformando los espacios en zonas vivas y significativas, de forma que cada persona tenga un hueco y se sienta un componente fundamental de nuestro día a día.